Motines, encamisadas, cenáculos, cultura, bailes, disidencia, religiosidad, activismo social, abordajes y pensamientos corsarios desde la otra orilla del Guadalquivir, un islote de rebeldía y libertad.

miércoles, 18 de diciembre de 2013

LJ CONTRA LA POLITIZACIÓN UNIVERSITARIA


Ante las calumnias y las mentiras vertidas por los medios de comunicación y la extrema izquierda en relación con los hechos sucedidos durante la tarde del 17 de Diciembre en la Facultad de Biología de la Universidad Autónoma de Madrid, Liga Joven declara:

Que las máscaras que portaban los presentes en ningún momento fueron utilizadas como medio para ocultar su identidad, ni como elemento significativo para augurar que la intención era cometer actos delictivos o ilegales dado que somos una organización legal que realiza la mayoría de sus actos a cara descubierta porque nada tiene que esconder; los miembros de Liga Joven utilizaron dicha imagen como estética acorde con la nueva campaña de la formación (como se puede comprobar en los carteles publicitarios de ésta), que simboliza el desenmascaramiento de la ultraizquierda que, ocultos bajo el estandarte de la moral políticamente correcta, realiza todo tipo de actos con total impunidad, buscando el populismo masivo para alcanzar sus delictivos, represivos y coercitivos fines.

Que la masivamente citada “agresión” no fue tal, dado que los miembros de Liga Joven acudieron a realizar un acto de información donde se repartieron panfletos programáticos y se sustituyó una pancarta con lemas de extrema izquierda referidos a un extremista “redskin”, por otra que rezaba “Universidad no politizada”, lo que causó pavor entre los miembros de la asociación antifascista “Malayerba”, que al grito de “cerdos” comenzó a agredir a algunos de los asistentes, incluida una joven que lo único que hacía era grabar con su teléfono móvil intentando robárselo; esos eran los pacíficos estudiantes. Los militantes de Liga Joven intentaron defenderse para no continuar siendo agredidos, aunque, obviamente, nuestra verdad, la verdad, siempre quede en entredicho debido a la presión y al colaboracionismo de la extrema izquierda con el sistema actual.

Desmentimos haber portado banderas de “Amanecer Dorado”, puesto que no pertenecemos a dicha formación helena, pero no negamos considerarnos enmarcados en una misma lucha por la libertad de los pueblos europeos.

Así mismo, desmentimos el haber proferido determinadas consignas típicas, puesto que la acción se realizó como Liga Joven y como vanguardia nacional y revolucionaria no tenemos la necesidad de rescatar lemas históricos a los que respetamos pero reinventamos en función de los nuevos tiempos y del contexto histórico y social en el que nos encontramos. No nos quedamos en la nostalgia; rescatamos la historia, adaptamos y la superamos.

La finalidad del acto consiste en reivindicar un espacio público como es el de nuestras universidades, libres de todo tipo de dogmatización, dado que desde la Transición la extrema izquierda ha tratado de transformar estos lugares en auténticos santuarios marxistas, donde o se comulga con los axiomas más radicales del stalinismo, o se queda relegado al más puro ostracismo tanto institucional a nivel de asociaciones estudiantiles, como académico, ya que en un alto porcentaje, el adoctrinamiento tiene su raíz en la supuesta “libertad de cátedra” en las aulas, así como a la más absoluta marginación social hacia aquél que disiente con las ideas políticamente establecidas.

No somos apolíticos, defendemos una idea concreta y perfectamente estructurada, y entendemos que, si las universidades son espacio de todos, ¿por qué se permite impunemente el decorado violento y marxista en las facultades de éste país y, sin embargo, se persigue y criminaliza al que disiente y defiende otra visión de las cosas?, ¿por qué no se permite al alumnado escoger la propuesta o la alternativa para su futuro con total libertad?, ¿Por qué no hay libertad para todos? Nosotros tenemos la respuesta: Porque la falacia de la extrema izquierda es la infección de la moralidad; como padres de la sociedad autoproclamados deciden quién gozará de ella y quién no; defendiendo lo absoluto y armados con el beneplácito populista gritan a los cuatro vientos de palabra y acción lo que satirizó Voltaire: “Proclamo en voz alta la libertad de pensamiento y muera el que no piense como yo”.