Motines, encamisadas, cenáculos, cultura, bailes, disidencia, religiosidad, activismo social, abordajes y pensamientos corsarios desde la otra orilla del Guadalquivir, un islote de rebeldía y libertad.

miércoles, 23 de octubre de 2013

BUDAPEST 1956


Tal día como hoy, 23 de octubre, pero del año 1956, da comienzo en Budapest lo que se conocería como Revolución Húngara. Fue una revolución contra la dominación soviética de facto y antistalinista. Todo comenzó con una manifestación estudiantil en el centro de la capital, secundada por unas 25.000 personas. El representante del sindicato de escritores, y un representante estudiantil leen sus manifiestos y proclamas, seguido del cántico multitudinario de la Canción Nacional, que estaba censurada por los soviéticos. Uno de los versos de esta canción exclama:  Juramos que no permaneceremos más tiempo como esclavos. Espontáneamente alguien entre la multitud arranca la estrella comunista de la bandera nacional húngara, dejando un característico hueco, hecho que es imitado por casi la totalidad de manifestantes.

A continuación, unos 200.000 manifestantes cruzaron el Danubio para dirigirse al Parlamento. Sus demandas no fueron oídas, así que decidieron aplicarlas ellos mismo. Se dirigieron hacia la estatua de bronce de Stalin y la derribaron. Seguidamente la multitud dirigió sus pasos hacia Radio Budapest para difundir sus demandas. La policía política comunista (ÁVH) ataca a los manifestantes, matando a varios. Los soldados que debían ayudar a la ÁVH se quitan las estrellas rojas de sus gorras y se unen a los manifestantes. La Revolución ha estallado. 

Durante las siguientes semanas se combate en las calles y se intenta formar un nuevo gobierno no comunista. Sin embargo, el todopoderoso ejército soviético interviene invadiendo el país el 4 de noviembre, truncando las ilusiones de libertad del pueblo húngaro.